Desde marzo en España estamos adaptándonos a un cambio radical en nuestro día a día, un cambio que seguramente nos afectará durante mucho tiempo, así que es obvio que esta eventualidad también nos impacte a nivel laboral.

Las empresas que han podido seguir con su actividad laboral se han visto obligadas a adaptarse a esta nueva situación. Además de acondicionar los entornos de trabajo para que cubran las medidas de seguridad, se han visto obligadas a realizar teletrabajo (del 10% al 90% de empresas españolas en tiempo récord). Trabajos que nunca se habían planteado hacerse en remoto y que ahora se están realizando, empresas que creían que sus actividades dependían del contacto humano se han tenido que transformar y acostumbrarse a videollamadas y demás nuevas formas comunicación. Incluso se han creado puestos de trabajo a partir de las nuevas necesidades surgidas de la situación actual. Pero… ¿teletrabajamos de una forma efectiva y segura?

Multitud de ocasiones recibimos llamadas de empresas de todo tipo requiriéndonos nuestra ayuda para solventar sus apremiantes necesidades, ¿parcheamos provisionalmente nuestro sistema para poder teletrabajar mínimamente? ¿apostamos por el teletrabajo hasta que todo se solucione y después vemos si seguimos teletrabajando o volvemos a trabajar como antes? Y, cuando nos referimos a apostar por el teletrabajo nos referimos a apostar por nueva infraestructura que soporte las redes de VPN, soluciones para VDI, más almacenamiento y seguridad. Sobre todo, seguridad, ciberseguridad.

Cuando estamos hablando del teletrabajo o smartworking nos referimos a que un trabajador puede realizar sus tareas al abrigo de la pandemia en su hogar, es decir, que tiene acceso a todos los datos de la empresa sin el riesgo posible de contagio. Pero ¿cómo sabemos que está trabajando a través de una red segura? No lo sabremos a no ser que hayamos apostado por una estrategia VPN adecuada, un control de dispositivos remotos o una monitorización correcta de las amenazas. Por todo lo descrito anteriormente, recomendamos disponer de una buena infraestructura que esté respaldada en tecnologías cloud y con el apoyo de la inteligencia artificial para la automatización de dichos procesos.

Como comentamos en nuestro últimos artículo, La Inteligencia Artificial como arma y escudo en Ciberseguridad, la IA juega un papel clave en la ciberseguridad ya que se pueden analizar eficientemente los comportamientos de los usuarios, recrear patrones, identificar todo tipo de anomalías e irregularidades,… pero puede ser utilizada también por un Cracker. Y aquí volvemos a abrir el debate de ¿y qué podemos hacer para estar tranquilos? La opción más sensata es seguir apostando siempre por la IA y estar por encima del nivel de preparación que nuestro atacante pueda tener.

Javier Fernández, Director de Flytech

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